¡¡CUIDADO CON LO QUE SUEÑAS!!

¡¡CUIDADO CON LO QUE SUEÑAS!!

Soy un ciudadano del mundo y me declaro totalmente urbanita, además soy un ser afortunado, porque vivo en la ciudad que quiero. Vivo en Barcelona la ciudad que admiro y amo. Barcelona la ciudad de los sueños, según un video que corre por internet. Pero hoy no voy hablar de Barcelona, ni de su barrio gótico y ni tan siquiera de sus monumentos gaudinianos.
Hoy quiero hablaros de los sueños, de esos que sueñan despierto. Sueños deseados, sueños cumplidos, sueños hechos realidad. Por esa razón os voy a pedir realizar un pequeño viaje virtual, un viaje a mi infancia. Si, ya sé que me repito. Pero cuando uno tiene una infancia feliz, como la que a mí me regalaron…. es difícil no evocarla. Además el relato que os voy a contar, tiene su inicio cuando yo era pequeño y mis padres no tenían muchos recursos.

Durante varios años de mi infancia, pase junto a mi familia las vacaciones de verano, en la ciudad de Tarragona. En aquella época era todo un lujo ir de vacaciones y si tal como ya os he dicho los recursos económicos eran escasos, las vacaciones se convertían en toda una odisea. Pero mis padres solucionaban todos los problemas a base de imaginación y estrategia como los grandes generales: “ divide y vencerás” .

Mi padre nos repartía estratégicamente, por las casas de los amigos y familiares. Mis hermanos mayores, en casa de mi tía Carmen. Sus hijas, mis primas Maricarmen y Pepi , eran más o menos de la misma edad que la de mis hermanos Juan Manuel y Maribel. Emilio y yo junto a mis padres dormíamos en casa unos amigos.

Paco y fina y sus dos hijos, durante quince o veinte días nos abrían su casa u sus corazones de par en par, solo con la condición. Que durante esos días que permanecíamos en su casa, era mi madre la que tenía que cocinar. A Paco Mouliar le encantaban los guisos , las paellas y los gazpachos que cocinaba mi madre.

Los baños matinales en la playa del Milagro, las juegos infantiles entre las piedras milenarias del anfiteatro romano . Por la tarde los cucuruchos de dos bolas de helado y los paseos por la Rambla, hasta llegar allí donde termina la rambla y comienza el infinito. En el balcón del mediterráneo, con la cabeza apretada entre los barrotes de la barandilla de hierro, respirando el frescor de la brisa marinera, contemplando el inmenso mar azul y mirando el vuelo de las ruidosas gaviotas.

Los siguientes veranos que recuerdo en Tarragona, ya son de mi adolescencia. Por aquel entonces pasaba dos o tres semanas en la casa de mi prima Ángeles. Seguí bañándome en la playa del Milagro, seguí jugando entre las piedras del anfiteatro, seguí paseando por la rambla y seguí viendo el vuelo de las ruidosas gaviotas desde el balcón del mediterráneo. Pero entonces todo eso lo hacía en compañía de mi primo Manuel y de un grupo de amigas quinceañeras. En particular con una que me había robado el corazón.

En mi juventud las visitas a Tarragona se fueron haciendo más esporádicas, pero una vez casado y con dos niñas, no eran pocas las veces que Mercedes y yo, aprovechábamos la ocasión para visitar Tarragona, pasear por la rambla y llegar al balcón del mediterráneo para que las niñas respiraran la brisa del mar y disfrutaran del vuelo ruidoso de las gaviotas.

Como la vida no deja de darte sorpresas, el azar ha hecho que mi hija Carla viva desde hace diez años en Tarragona. Ahora son muchos los fines de semana que sigo bañándome en la playa del Milagro y sigo paseando por la Rambla. Sigo desde el balcón del mediterráneo respirando la brisa del mar , sigo viendo el vuelo ruido de las gaviotas, pero ahora en compañía de Judit y Arnau, mis dos nietos.

Pero todavía no os he contado algo que siempre hacia y hago en mis visitas a Tarragona. Cuando paseas por la rambla, cincuenta metros antes de llegar al balcón del mediterráneo, subiendo a mano derecha se encuentra la galería de arte Arimany. Como la pintura ha sido siempre mi pasión, desde muy pequeño le pedía a mi padre que me llevara a la galería a ver los cuadros, luego lleve yo a mis hijas y ahora llevo a mis nietos. Siempre movido por un deseo, por una ilusión, por un sueño, “ algún día yo también expondré un cuadro en estas paredes” .

Dice el poeta que los sueños, sueños son. Y el dicho popular te advierte que tengas cuidado con lo que sueñas, porque a veces los sueños se cumplen. El próximo día 12 de diciembre de este año, en la galería Arimany de Tarragona, a cincuenta metros del balcón del mediterráneo, donde se respira la brisa del mar y se puede ver el vuelo ruidoso de las gaviotas. Se inaugurará una exposición colectiva de los pintores del GRUP D’ART ESCOLÁ , donde yo tengo el placer de participar con cuatro obras.

Barcelona, 11 de julio 2014

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4 comentarios sobre “¡¡CUIDADO CON LO QUE SUEÑAS!!

  1. Los sueños José Mari, puede que no lo sean tanto, igual son realidades que se nos presentan de una manera difusa tal vez como algo a lo que no podemos acceder, sólo nuestro trabajo,cabezoneria y empeño hacen que un día se hagan realidad. Sigue alimentando los de tus hijos y los de tus nietos, tal vez se despierten algún día como tu.
    Un fuerte abrazo.

    1. Tienes razón, porque sueños o realidades solo se consiguen con trabajo y con empeño.
      Como dijo Picasso » si te llega la inspiración, que te coja trabajando»
      gracias y un fuerte abrazo

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