PLENAIRISMO

PLENAIRISMO

Este movimiento artístico que empezó a mediados  del siglo XIX, es el causante de que durante cincuenta y cinco años de mi vida y tengo sesenta y tres. La pintura y el mundo del arte en general haya sido mi mayor pasión.

El pasado miércoles  vísperas de reyes, caminaba por paseo de Gracia de Barcelona, bajo un sol espectacular. Supongo que por culpa del cambio climático, disfrutamos de una mañana de invierno casi primaveral, con una luz esplendida que envolvía todos los recodos de la ciudad.

A  lo lejos, 084vislumbré un grupo de personas que se arremolinaban con los móviles en mano,  intentaban captar una instantánea de algo que en aquel momento estaba ocurriendo. Lógicamente,  picado por la curiosidad me acerque a aquel inquieto  grupo y allí estaban. Tres pintores pintando “  au plein air “ .
Me bastaron pocos segundos para emocionarme, no solo porque uno de ellos había conseguido plasmar en su obra aquella magnífica luz que iluminaba el edificio que estaba pintando. Si no porque mientras estaba disfrutando del espectáculo pictórico .que aquellos artistas nos estaban brindando, mi mente… por arte de magia se traslado  a mi niñez.

Si había algo que a mis ocho años me gustara  contemplar,  cuando a la salida de misa paseaba de la mano de mis padres por las Ramblas de Barcelona. No eran los ramos de bellas flores que lucían en las estanterías de las floristerías, Tampoco eran los coloridos loros o las  descaradas cacatuas, que exhibían en  los puestos de mascotas. Lo que realmente atraía mi atención, hasta el punto de buscarlos desesperadamente  entre la multitud que invadía las Ramblas de las flores,  eran los pintores.

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Recuerdo que tiraba de mis padres hasta colocarme detrás de los pintores y una vez encontrado el lugar perfecto, el tiempo se paralizaba. Me fascinaba ver como sus dibujos de carbón se  llenaban de sombras y brillos. Como sus telas, pincelada a pincelada se  inundaban de color. Intentaba aprender  de aquellos maestros, esa técnica que por aquel entonces me parecía verdadera magia. Era capaz de estar viendo a los pintores, veinte o treinta minutos  y solo la insistencia de mis padres por seguir el paseo dominical, era lo que conseguía que yo dejara de admirar a aquellos artistas.

Fueron ellos, por lo que pedí a los Reyes Magos mi primera caja de pintura. Fueron ellos  los que hicieron que a la edad de ocho años, pintara mi primer cuadro con oleos. Fueron ellos los que consiguieron que mis visitas a museos y galerías  todavía hoy sean de largo recorrido . Fueron ellos los que consiguieron que mis sueños artísticos, se hayan convertido en toda una realidad . .

Desde este muro, quiero dar las gracias a todos esos pintores anónimos que usan la técnica del “au plein air”, porque ellos fueron los que plantaron  en mi corazón el amor y la pasión por el arte.

Barcelona, 7 enero 2016

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